Una pareja se casa al atardecer. Solo se escucha un brindis, una risa, un tema de bolero.
Otra vez, una empresa se reúne. No hay proyector, pero sí conversación, puede que se decida algo importante.
Son eventos en un lugar recóndito de la sierra, un marco indescriptibles, nada falla y todo es irrepetible.
Eventos privados en Mallorca, diseñados para que parezca que nunca ocurrieron. Pero tú sabrás que sí.